jueves 11 de junio de 2009

Monsieur Lui mata a Mademoiselle Elle

-No importa cuánto te hagas la fuerte, la superada, la inteligente, la que todo lo puede, la divertida, la apasionada y demás mentiras. Vos sabés que no lo sos y que por dentro te estás pudriendo en tu propia mierda -dijo Monsieur Lui.
Mademoiselle Elle no se movió, no lo esquivó ni opuso resistencia al balazo que voló desde el arma de Monsieur Lui hasta su corazón. Sabía la verdad.
Monsieur Lui se acercó al cuerpo sin vida con el pecho teñido de escarlata. Sonrió conforme. No hacía falta disparar otra vez: estaba bien muerta. El tiro de gracia había sido todo un éxito. Se dio vuelta y se fue silbando.
No dio más de once pasos, que al doceavo ya tenía a Mademoiselle Elle siguiéndolo. El ruido de sus tacos la delató. Monsieur Lui, pese a todo, no se sorprendió: hierba mala nunca muere. Sin embargo, la mujercita no sonreía ni tampoco lo miraba con desprecio. No buscaba venganza.
-No lo merezco. Esta segunda oportunidad, me refiero -aclaró.
-Tal vez sos importante y nadie se dio cuenta -resolvió Monsieur Lui guardando su revólver y dándole la mano a Mademoiselle Elle. Después de todo Можно любить.


Se puede amar