jueves, 31 de diciembre de 2009

Chau, nenadescriptaacontinuación

Creo que la mejor manera de comenzar el año es, antes de proyectar y pensar qué quiero, saber quién soy. Tengo este blog desde mitad de 2007 y, aunque hablé sobre cosas relacionadas conmigo y no tanto, nunca dije quién soy exactamente, por la simple razón de que nunca me detuve a pensarlo ni a escribirlo. Podría ser ésta la mejor manera de saber adónde ir: sentarme y ver quién carajo soy. Y, quizás, despedirme de eso.


-Hola a todos. Me llamo Sabrina.
-¡Hola, Sabrina!
-Me gusta que me digan Sabri, Sa, Bruji o cualquier apodo lindo. No entiendo a la gente que se presenta o que firma con sus diminutivos. Para mí, el diminutivo es un símbolo de afecto. No puedo llamarme a mí misma "Sabri". Que los que me quieren me llamen así, me encanta que lo hagan, pero olvídense de que me llame a mí misma así.

"Tengo 19 años pero no por mucho tiempo más. El 3 de febrero cumplo 20 (obvio, carácter transitivo) y tengo planeado no festejarlo ni nada parecido. Si alguien me quiere ver, vendrá a visitarme o lo que sea. Una amiga trata de convencerme de que haga mi cumpleaños en Amérika, el conocido boliche gay. Todo bien, me encantaría conocerlo, pero es carísimo -sí, hasta con descuento-, así que prefiero no hacer nada. Imagino que no habrá nadie en Buenos Aires y así no vale la pena organizar nada, ¿no? Aparte salir a bailar no me gusta. Es más, me deprimen las luces ridículas, la oscuridad insoportable, el sinsentido de la gente que se saluda y no cruzan ni dos palabras coherentes, hablar a los gritos, las parejas besándose como desaforadas con esa música de fondo. Me resulta un paisaje turbio.

"No soy ni alta ni baja. Soy castaña. Soy muy blanca. Mi color de ojos varía según el día o el momento: a veces es marrón y, luego, verde. Se podría decir que eso es lindo, sino fuera porque tengo una mirada siempre triste y/o cansada. Eso lo notó mi novio y tengo que darle la razón. Mi mirada, entonces, invalida lo lindo que podrían tener mis ojos. Él no coincide conmigo pero me interesa poco y nada, poco confío en el criterio de alguien que, para empezar, dice que soy linda.
Físicamente soy más bien normal, no hay nada que aclarar a eso. Muy intrascendente.

"'Escribo desde que tengo memoria', digo siempre que me preguntan o se me da la oportunidad. Es cierto. No me acuerdo cuándo fue que empecé con exactitud. Lo que más me gusta es escribir cuentos, relatos muy cortos o, mejor dicho, momentos, fragmentos. Es como sacar una foto con palabras. Admito que no lo hago bien. Hace mucho que no escribo un cuento de una carilla o más, que no escribo una buena situación. Sí, suelo hacer un buen uso de las palabras pero nunca es suficiente. Siento que un tiempo atrás llegué a mi tope, que nunca pude superar ese techo y que descendí.

'Detesto que hablen o hagan ruido cuando estoy escuchando música y escribiendo. Me molesta demasiado. El que sabe dónde estoy cada vez que me conecto, sabe por qué lo digo. Me dan ganas de tener una burbuja y encerrarme ahí. Una burbuja antisísmica.

'Ok, no soy buena hablando en serio. Creo que me expreso mejor con metáforas. El otro día en mi blog awhore escribí un texto largo sobre mis inseguridades. La idea era decirlo todo como un vómito, con las palabras precisas, con las palabras irremplazables. Pero no. Así no hago las cosas. El texto fue inusualmente extenso y lleno de obvias metáforas sobre mar, navegación, puertos, natación, ciudades, vallijas y la mar en coche. Todo para decir lo obvio. Todo para no decir lo obvio. Para evitarme la vergüenza. De todos modos, mi novio no es ningún estúpido y me entiende bastante bien. Me pregunta todo. "¿Por qué esto? ¿Por qué lo otro?", es una constante. Es interesante pero prefiero no hablar más de él, no acá, no ahora. Se merece un texto propio, como le prometí.

'En síntesis, no sé quién soy. Sé que hay muchas cosas que me gustan y muchas otras que me disgustan. Un día veo si hago una hermosa lista (oh, sí, AMO, hacer listas).

Random:
Soy bastante intrascendente. No soy simpática. No le suelo caer bien a la gente. No hablo, soy más bien callada cuando no conozco a los demás. Últimamente estoy más seria que de costumbre y no sé por qué. Vivo encontrándome defectos y problemas, cosa que me impide disfrutar de casi todo. Tengo pocos amigos (cinco amigas y un amigo), una de las mejores razones para no sentir interés por festejar mi cumpleaños. No me interesa coleccionar conocidos y personas de stock. Tampoco trato mal a los desconocidos; no es que sea ortiva, sólo me cuesta descontracturarme. Cuando no entré en confianza, soy una estatua, muda, fria, blanca e inmóvil. Después hago chistes ordinarios y de mal gusto y canto. Me gusta mucho cantar, lo hago muy mal y no me importa, es divertido. Me encantaría tener algún talento artístico. Me encantaría escribir bien, cantar bien, saber tocar un instrumento.

No sé qué más decir. La idea era subir esto mañana, pero prefiero hacerlo hoy y mañana empezar el año con una, dos o tres frases nomás. Y con cero narcisismo.

martes, 29 de diciembre de 2009

¿2009? ¿Eso qué es?

No me acuerdo casi nada de este año que termina.

El 2009 lo empecé muerta. Al poco tiempo, me mataron, así, zombie como estaba. Y caí en un profundo sueño del que dolió despertar muchos meses después. Cuando abrí los ojos ya había pasado mucho más que la mitad del año, me desperecé, me desesperé y me calmé. Nada me importaba a esa altura: el año estaba perdido. Sin embargo, me despavilé un poco más y, finalmente, pude encontrar la estabilidad. O al menos eso creo.

Conocí personas que se convirtieron en parte importante de mi vida, profundicé el vínculo con algunos otros que no me eran ajenos y me decepcioné de tantos otros. De las personas que conocí este 2009, no puedo dejar de mencionar al que me sirvió el desayuno perfecto luego de mi despertar, el que me enseñó a apreciar los silencios y la brisa, el captus, el que tiene más nombres que el Diablo, el mar, el lobo, el ídem anglosajón, él. Él sabe por qué le pido disculpas, por qué le agradezco, por qué le obedezco, por qué le desobedezco, por qué esto y por qué lo otro. Y por qué BLA. Y si no sabe todo eso aún, está muy cerca de saberlo. Totalmente.

Creo que aprendí mucho, no sólo en la materia Vida, también en la profesión que elegí para estudiar y ejercer. Me di cuenta que ambas cosas están peligrosamente relacionadas entre sí. Confirmé que los buenos no son tan buenos y que los malos no son tan malos. Que mi nueva religión es el escepticismo ante los dogmas (incluido el soberbio ateísmo). Que ni la objetividad ni la verdad existen.

Me di cuenta que mi reloj biológico está mal sincronizado con el de los demás seres humanos. Nunca sé cómo reaccionar ante ciertos estímulos, cuándo conviene enamorarse, cuándo putear, cuándo dejar de intentar, cuándo dejar de amar, cuándo entregarme, cuándo volver a insultar.

Descubrí algo que todos disfrutaban menos yo. Descubrí por qué no lo disfrutaba. Descubrí que lo puedo disfrutar como cualquier otro mortal. Descubrí cómo disfrutarlo. Descubrí eso que me convierte en ideal y que lo convierte en ideal. Descubrí un matiz que me fascina y que no pienso dejar por nada del mundo, porque sentirse a gusto y satisfecho sólo se logra si nos conocemos a nosotros mismos y nos aceptamos y/o queremos como somos.

Arte. Una de las mejores cosas que me pasó este año fue el arte en todas sus expresiones. "Las vírgenes suicidas" declaró como inútil todo nuevo texto ya que ninguno podrá ser mejor. Aprendí a amar los buenos textos periodísticos. Incluso, ahora estoy leyendo "Frutos extraños" de la gran cronista argentina Leila Guerriero, un regalo genial de mi lobo. Leí muchísimos libros pero este año se destaca como el más musical, al menos por lo poco que recuerdo. A partir del despertar, descubrí (por mi cuenta o por recomendación) un montón de bandas, artistas, canciones, estilos, miradas. No puedo elegir sólo uno pero no puedo no nombrar un par: Sigur Rós, Emiliana Torrini, Julia Marcell, Pati Yang, M83, Elsiane, Herborg Kråkevik, Bat for lashes, Coeur de pirate, múm, La Roux (para más información remitirse a mi cuenta en Last Fm). ¡Cuánto queda por descubrir! ¡Qué alivio!

Muchas canciones dijeron la verdad y me soundtrackeron la vida, otra vez, como le pasa a todo el mundo. Del "My last goodbye" del comienzo del año al "Comme des enfants" actual pasó mucha agua bajo el puente. Y, repito, no recuerdo qué pasó.

Cuando desperté, abrí otro blog, uno donde puedo dar nombres libremente y que sólo dos personas pudieron leer. Ahora sólo alguien lo revisa de vez en cuando y hasta tiene el tupé de decirme que le gusta. Es que sí, debería ser más descarada, incluso acá, llamar a las cosas por su nombre: violencia, sexo, incertidumbre, inseguridad, necesidad de protección, vos, amor, amor, amor. Eso.

No voy a hablar del año entrante, no me interesa. Me compré una agenda hueca para hacer lo que hago todos los años: dejar mi huella de cada día, recordar cosas para hacer y demases. Ya ni quiero pensar en lo que puede pasar. Hay que dejar que todo pase, actuar, amar, disfrutar, sentir y amar mucho más. No tengo mucho más para decir. Espero que no llueva mucho, ahora tengo que salir.


Iba a despedir el año con una canción pero prefiero hacerlo en silencio y borracha. Como corresponde.

jueves, 24 de diciembre de 2009

Rendida

Se desdobló. Escapó de su cuerpo y pudo ver la realidad. Se vio acostada en la cama, desnuda, convertida en una muñeca rota, rendida, agotada física y mentalmente y con un mantra recurrente en sus labios: "Soy tuya".
Parecía el final pero era sólo el comienzo.

Su vida era un campo listo para recibir semillas como canciones, bendiciones y maldiciones.
Que Dios te bendiga. Que Dios te maldiga.

"A jugar se ha dicho", pensó poco antes de que todo empezara. Y se encomendó a otro dios.


A tous les vices je suis soumise
A la vertu je suis promise



[Y Sabrina celebró el regreso. Brindemos.]

sábado, 19 de diciembre de 2009

La calle inexistente

Hay una calle de Buenos Aires que no existe. No importa a cuánta gente le preguntes, no importa que esas personas sean de la zona o se encuentren aparentemente a pocas cuadras de ella: no existe. Todos te indican un camino diferente, que incluye como referencias continuaciones de calles, plazas e iglesias, pero que ninguno conduce a ella. Medrano: la calle inexistente.
Después se llenan la boca hablando de Parque Chas...



[De hecho, todos los caminos conducen a vos, mi planta suculenta que no me pincha cuando la abrazo y que da más flores que cualquier otra de su especie.]

La lana pica

lunes, 14 de diciembre de 2009

Potaje de nitroglicerina

[Retazos de cosas que se me ocurren mientras escucho ciertas canciones]

No cierres los ojos. Cuando lo hacés, todo lo que está a tu alrededor se marchita y siento que te pierdo. Por favor, no cierres nunca los ojos. Me gustaría que pudieras cerrarlos sin que eso conlleve a una inmediata sensación de vacío. Ni tardía. Ni nada.

-

¿Hace falta que estés siempre ausente cuando te necesito? ¿Hace falta aclarar que te necesito siempre?

-

Ahora mis pies quieren pasearse descalzos sobre arena tibia, cuando el sol se esté ocultando. Mis pies quieren zambullirse en ese mar, pensando en Serge Gainsbourg, cantando que el canario está en el balcón, que Jane B. tiene ojos azules, que a Annie le gustan los chupetines de anís y, muy especialmente, que nos encontramos exactamente bajo el sol, aunque lo único que percibamos sea la tibieza que dejó en la arena. Mis pies quieren subirse a los tuyos y que los pasees.

-

¡Ahora entiendo! Sos un vivo bárbaro, eh. Nada fue azaroso. Quizás no te diste cuenta de lo que estabas haciendo, de lo que mi cerebro registraría y lo que tatuarías en mi interior y en mi exterior y lo que dejarías en mis venas. Un lindo tatuaje de fabricación casera, algo original, algo que nadie más debería tener, algo que es mio y sólo mio, algo que, aunque en un momento se desvanezca, para mí seguirá ahí, en mi piel. Gracias por la lupa. Merci robeacoup. Brindemos por eso.

-

¿Por qué quemás todo lo que tocás? Bastan las yemas de tus dedos para que todo se convierta en meras cenizas. Me recuerda a "The way I see you" de Emilie Simon, que dice: How can I love you, dear, when you break everything I do? Mejor no sigo.

-

El mar no sabe que es mar. Pero sabe que lo amas.


Cuánta verdad en esta ilustración