miércoles, 24 de febrero de 2010

Interludio I

"Uno, dos, tres. Un rincón más, sí, faltaba eso. Acá todavía hay un poco de polvo... Ya está". El monstruo, pañuelo y cepillo en mano, limpiaba una muñeca de porcelana. La peinó, la sentó en un sillón a medida y acomodó su vestido para que se viera perfecta. Era preciosa y su intervención no había hecho otra cosa que embellecerla aun más. Se aseguró de que estuviera cómoda, que tuviera almohadones cerca para que no se golpeara si se caía y que no le faltara la música que le gustaba y lindas imágenes para contemplar.
La enfermera, desde su diminuto sillón, le sonrío una vez más, otra de tantas.


when all the clouds get dark above me
and all my hours disappoint me
you are the perfect box to keep my heart in
so far away but still there