Los párpados caían, pesados, sobre sus ojos opacos, desprovistos del brillo de momentos atrás. El sueño causaba estragos en sus razonamientos y en la manera de exteriorizarlos. Quiso escribir una carta de amor y se cepilló los dientes.
Apoyó la cabeza sobre el teclado y dejó que el azar hiciera lo suyo:
Sé cuándo tengo razón. Esta vez no me equivoqué. En muchas ocasiones me equivoqué y me fue bien, como era de esperarse, teniendo en cuenta mis expectativas. Hoy supe muchas cosas y no dije nada, para conservar la elegancia o mi propia cabeza incluso. Me gustaría que me aseguraras cosas. Ah, lo hiciste. Entonces soy feliz.
Por otro lado, no imaginás cuánto... No, no te imaginás, y si no te lo imaginás, es mejor no inducirte a que te lo imagines. Prefiero que lo sepas, que tengas la seguridad.
Me retracto: quiero que uses tus armas para defender tu lugar.
Se despertó bruscamente de un sueño extravagante, con sombreros, chalecos, vinchas y cintas que la ataban a un animal salvaje. Se levantó, frotó sus ojos y vio el resultado de su inconsciente, una parte de lo que no podía escribir con sus manos a causa de su incipiente... cansancio. Decidió irse a dormir y descansar definitivamente de tantos pensamientos equivocados y acertados, de los sonidos insoportables y, muy especialmente, de las canciones que al día siguiente volvería a cantar con entusiasmo. Lentamente, se desnudó y se acostó en la cama. Al apagar la luz, sintió un calor inusual a su lado, una tibieza que tomaba forma humana y que la abrazó, la acarició, humedeció sus labios y le tiró del pelo.
Apoyó la cabeza sobre el teclado y dejó que el azar hiciera lo suyo:
Sé cuándo tengo razón. Esta vez no me equivoqué. En muchas ocasiones me equivoqué y me fue bien, como era de esperarse, teniendo en cuenta mis expectativas. Hoy supe muchas cosas y no dije nada, para conservar la elegancia o mi propia cabeza incluso. Me gustaría que me aseguraras cosas. Ah, lo hiciste. Entonces soy feliz.
Por otro lado, no imaginás cuánto... No, no te imaginás, y si no te lo imaginás, es mejor no inducirte a que te lo imagines. Prefiero que lo sepas, que tengas la seguridad.
Me retracto: quiero que uses tus armas para defender tu lugar.
Se despertó bruscamente de un sueño extravagante, con sombreros, chalecos, vinchas y cintas que la ataban a un animal salvaje. Se levantó, frotó sus ojos y vio el resultado de su inconsciente, una parte de lo que no podía escribir con sus manos a causa de su incipiente... cansancio. Decidió irse a dormir y descansar definitivamente de tantos pensamientos equivocados y acertados, de los sonidos insoportables y, muy especialmente, de las canciones que al día siguiente volvería a cantar con entusiasmo. Lentamente, se desnudó y se acostó en la cama. Al apagar la luz, sintió un calor inusual a su lado, una tibieza que tomaba forma humana y que la abrazó, la acarició, humedeció sus labios y le tiró del pelo.
Why do let me stay here? All by myself
Why don't you come and play here?
I'm just sitting on the shelf
Why don't you sit right down and stay awhile?
We like the same things and I like your style
Its not a secret; why do you keep it?
I'm just sitting on the shelf
I got to get your presence
Let's make it known
I think you're just so pleasant
I would like you for my own
Why don't you sit right down and make me smile?
You make me feel like I am just a child
Why do you end it?
Just give me credit
I'm just sitting on the shelf
Why don't you come and play here?
I'm just sitting on the shelf
Why don't you sit right down and stay awhile?
We like the same things and I like your style
Its not a secret; why do you keep it?
I'm just sitting on the shelf
I got to get your presence
Let's make it known
I think you're just so pleasant
I would like you for my own
Why don't you sit right down and make me smile?
You make me feel like I am just a child
Why do you end it?
Just give me credit
I'm just sitting on the shelf


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